Una mano de mortero de madera de haya de 16 cm largo.
Un utensilio muy ergonómico perfecto para añadir en el cesto de los tesoros para que los bebés lo agarren.
También puede ser un utensilio para ayudar en la cocina como utensilio real o un material para añadir al juego heurístico.
Es un utensilio que tiene varias posibilidades, para que los bebés experimenten con su textura, forma, peso, sabor, lo golpeen, lo lancen, lo hagan rodar... Es un material no estructurado para jugar de forma libre combinar con otros materiales pasar anillas o encajar en los cubiletes.
Además, es un utensilio real de cocina por lo tanto también lo podemos usar para mezclar o aplastar comida de verdad.
Porqué es un utensilio cotidiano que puede convertirse en el juguete que deseen en cada momento. Un elemento sensorial muy agradable al tacto, con material natural y robusto.