De un precioso color turquesa es el hipnótico éter que causa fascinación en bebés, niñas y niños cuando cae en sus manos.
Y es que en la ingravidez de este universo, contenido en una botella, flotan a su antojo un astronauta, una cohete y varias estrella plateadas.
Esta botella, pensada para estimular los sentidos del bebé, tiene todas las garantías: es robusta, con tapón de seguridad, no contiene ftalatos, ni BPA y está certificada para el uso infantil a partir de 3 meses.
Si os fascinan estas propuestas sensoriales a base de botellas o frascos de la calma, os invitamos a visitar nuestra categoría de botellas sensoriales.
En esta sección encontraréis tanto botellas ya preparadas como materiales o botellas vacías para preparar vuestra propia propuesta.