- Nuevo
Dos ruedas, ningún pedal y toda la libertad del mundo. La Bicicleta de Equilibrio Whizz Azul de Tickit es la forma más natural y efectiva de preparar a los niños para montar en bicicleta: sin ruedas auxiliares, sin presión, sin nadie que tenga que sujetar el sillín. El niño se impulsa con los pies, va ganando velocidad, levanta los pies y descubre el equilibrio por sí mismo. Un proceso completamente instintivo que genera una confianza enorme. Con chasis anticorrosión de 3,5 kg, sillín ajustable de 33 a 43 cm, ruedas antipinchazos y reposapiés integrado. Premio TEYA 2025. Garantía 5 años.
La Whizz Azul está pensada para durar desde los primeros pasos sobre dos ruedas hasta el momento en que el niño ya domina el equilibrio y está listo para los pedales.
El chasis de plástico anticorrosión aguanta el uso diario, la lluvia, el polvo y el sol sin deteriorarse, lo que garantiza que la bici se mantenga en perfectas condiciones durante toda su vida útil. Su peso de 3,5 kg es exactamente el adecuado: suficientemente ligero para que un niño de 2 años pueda manejarlo con autonomía, suficientemente sólido para que sea estable.
El sillín regulable en altura de 33 a 43 cm cubre todo el rango de crecimiento de 24 meses a 5 años, eliminando la necesidad de comprar una bici nueva cuando el niño crece. Las ruedas antipinchazos eliminan el mantenimiento y funcionan igual en parqué, asfalto, hierba o adoquín. Y el reposapiés integrado es el elemento que marca la diferencia cuando el niño ya se atreve a levantar los pies y deslizarse: ofrece el apoyo justo en el momento exacto.
Porque el color importa cuando se trata de motivar a un niño de 2 años para que se suba a algo. El azul vibrante de la Whizz Azul tiene esa energía y esa presencia que hacen que la bici llame la atención desde el primer momento y que los niños quieran montarla mucho antes de que nadie se lo proponga.
Y más allá del color, el respaldo del Premio TEYA 2025 confirma lo que ya saben los profesionales de la educación infantil: que la bicicleta de equilibrio es uno de los recursos más completos para el desarrollo físico en estas edades. Coordinación ojo-mano, consciencia espacial, control de la velocidad, navegación entre obstáculos: todo en un solo objeto que además genera recuerdos de infancia que duran toda la vida. Una inversión que vale la pena.