Es un primer reloj de madera para niñas y niños curiosos por descubrir las horas. Es perfecto para acompañar sus juegos diarios mientras exploran las horas o simplemente imitan a los mayores. La esfera es clara, las manecillas son móviles y la correa es flexible.
Una forma sencilla y cercana de introducir el concepto de las horas, desde el juego simbólico y la curiosidad cotidiana.
Este reloj de pulsera no tiene mecanismo real: está pensado para jugar, practicar y contar historias alrededor del paso del tiempo. Niñas y niños pueden mover las manecillas con sus dedos, inventar horarios para sus muñecos o simplemente llevarlo puesto como un accesorio especial que imita a los mayores.
Nos encanta porque permite explorar el tiempo como concepto: qué pasa antes, qué viene después, cuándo es pronto o tarde… siempre jugando. Un detalle sencillo que hace sentir mayores a los más pequeños.