Ella era una oruguita muy feliz, con una gran sonrisa y llena de alegres colores. Pasa que se guardaba sus emociones dentro y un día, tantas eran sus emociones, que sus colores empezaron ¡a desaparecer! Y entonces buscó la manera de solucionarlo....
Nota: Sólo disponible en castellano.
Cuando la protagonista deja de callar lo que siente y empieza a compartirlo con los demás, recupera toda su viveza. Al final del cuento, la oruguita plantea una serie de preguntas y reflexiones para acompañar a los más pequeños (y a los adultos) a la hora de identificar y hablar sobre sus propias emociones.
Nos gusta este cuento de emociones Mutkids porque va más allá de la narración: incluye un código QR con actividades descargables para trabajar el contenido en casa o en el aula. Es una herramienta estupenda para acompañar el desarrollo emocional de los más pequeños de una forma cercana y visual.