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Rastrillar, alisar, trazar caminos y hacer surcos en la arena. El Rastrillo de Plástico Reciclado Reline de Andreu Toys es un rastrillo de playa de 15 cm fabricado íntegramente con plástico 100% reciclado certificado RCS (Recycled Claim Standard), la certificación internacional que garantiza la trazabilidad y verificación del material reciclado en toda la cadena de producción. Ligero, resistente y perfectamente proporcionado para manos de 18 meses en adelante.
El rastrillo es uno de esos juguetes de playa que los niños descubren con un potencial enorme: se puede rastrillar arena seca y húmeda, dibujar líneas y patrones, aplanar construcciones, separar piedras de arena o simplemente arrastrar montoncitos de un lado al otro. Cada una de esas acciones trabaja la motricidad gruesa, la coordinación ojo-mano y la planificación espacial de una forma completamente libre y autónoma.
Con sus 15 cm de longitud y su diseño ergonómico, el rastrillo Reline tiene las proporciones exactas para que un niño de 18 meses pueda cogerlo con facilidad y usarlo con control real. Los dientes resistentes aguantan la arena mojada y la tierra sin doblarse, y el mango equilibrado hace que el movimiento de rastrillado sea natural y cómodo.
Y como toda la colección Reline, está fabricado con plástico 100% reciclado certificado RCS: misma calidad y durabilidad que el plástico convencional, con el compromiso verificado de usar exclusivamente material reciclado rastreable.
Porque los mejores sets de playa son los que están pensados como un sistema. La colección Reline de Andreu Toys incluye cubo, pala, rastrillo y cedazo —todos en plástico 100% reciclado RCS, todos con el mismo nivel de calidad y resistencia— lo que permite construir un set de playa completo con la misma filosofía sostenible de principio a fin.
Nos gusta también que sea un juguete que invita a la creatividad abierta: a diferencia de los juguetes con instrucciones o un objetivo fijo, el rastrillo no tiene una manera correcta de usarse. El niño decide qué hace, cómo lo hace y cuándo ha terminado. Esa autonomía en el juego libre es exactamente lo que necesitan los más pequeños para desarrollar la confianza y la imaginación.