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Periodos sensitivos en la adquisición y desarrollo del lenguaje.

Publicado : 26/03/2020 10:46:26
Categorías : Aprendizaje y pedagogia

Hace poco os hablábamos sobre los periodos sensitivos en este post.

Hoy queremos abordar un periodo sensitivo particularmente importante: la adquisición y el desarrollo del lenguaje.

El periodo sensitivo del lenguaje: Recorrido durante los primeros seis años de vida del niño

La adquisición del lenguaje es uno de los principales periodos sensitivos que atraviesa el niño y los primeros años de vida, son fundamentales.

Los bebés –como vimos en el artículo de introducción a los periodos sensitivos– manifiestan un gran interés por observar la boca de la persona que les habla, y más adelante y a medida que crecen, por conocer palabras, escuchar la misma historia, o tararear la misma canción.

Transcurridos los dos primeros años de absorción, pueden comunicarse reproduciendo con exactitud tanto los sonidos como la gramática y la sintaxis del idioma que han escuchado. Pero si el niño no puede actuar de acuerdo a su periodo sensitivo, puede perder la ocasión de una conquista natural.

Si partimos de la definición del lenguaje como el proceso de maduración y desarrollo que hace posible el habla, nos referiremos a las primeras manifestaciones verbales del bebé como etapa pre-lingüística. Y su adquisición comienza ya en el vientre materno. Será a partir de los ocho o nueve meses cuando comenzará a imitar el universo sonoro que le rodea.

¿Cuál es el recorrido que sigue el desarrollo del habla y el lenguaje a partir de entonces? Vamos a analizarlo a continuación:

-Desarrollo entre los nueve y los 18 meses.

En esta primera etapa del desarrollo del lenguaje, el bebé comienza a prestar atención y responder a su nombre y parece comprender vocablos sencillos como agua, no o mamá. También puede empezar a imitar sílabas y sonidos de los adultos.

A partir de ahora los términos comienzan a adquirir para él un carácter generalizador y, por ejemplo, ante la pregunta "¿dónde está el coche?", puede comenzar a buscar cualquier juguete.

Alrededor del año, observaremos que el pequeño ya es capaz de responder con su cuerpo (acciones motrices) a peticiones como dame o toma; imita con facilidad nuevas sílabas y puede distinguir y hasta pronunciar palabras.

Superados los 18 meses, puede usar entre 15-20 "palabras"; reconoce probablemente fotografías de personas y objetos familiares y comienza a combinar dos palabras, en la mayoría de los casos sustantivos que en ocasiones acompaña de una acción. Por ejemplo: "mamá, agua"

Es característico de esta etapa también que comience a apuntar y hacer gestos para llamar la atención sobre algo que desea, quiera hojear un libro pasando varias páginas a la vez o diga adiós a la vez que acompaña la "palabra" con el movimiento de la mano.

-Desarrollo a partir de los dos años

A partir de los dos añitos, comprende palabras e instrucciones sencillas; puede comenzar a identificar las partes del cuerpo, explicar situaciones con sustantivos, acciones y personas; entablar conversaciones consigo mismo y con muñecos, elaborar preguntas como "qué es eso" o "dónde está"; y construir oraciones compuestas de dos o tres palabras.


-Desarrollo del lenguaje en niños de tres años

Alrededor de los tres años de edad, el niño ya puede manejar muchísimo vocabulario, usar frases y contestar a preguntas simples. Puede aprender versos y canciones sencillas, emplear oraciones subordinadas (aunque gramaticalmente no sean correctas) y comenzar a entender y producir frases de tiempo como "ayer", "el sábado", "hora de comer"…

A partir de ahora comenzará a utilizar palabras para relacionar observaciones, conceptos e ideas y cada vez serán más frecuentes las formas posesivas como "mío", "mía", "tuyo", "tuya", "de mamá".

-Desarrollo del lenguaje en niños de cuatro años

Nace en esta etapa el niño/a curioso o "preguntón" a quien no parece interesarle tanto las respuestas que obtenga como sí adaptarlas a su forma de ver el mundo; colores, formas geométricas, conceptos de tiempo… Utiliza cada vez más oraciones complejas empleando cuatro o cinco palabras.

-Desarrollo del lenguaje en niños de cinco años

A los cinco años el pequeño puede identificar claramente expresiones relacionadas con el espacio como "arriba", "abajo", "detrás", "cerca", "lejos"… Puede definir objetos por su uso como por ejemplo "tú comes con la cuchara" y puede describir de qué están hechos los objetos. Las oraciones ya las construye con cinco y seis palabras; cuenta objetos, puede seguir la secuencia de un cuento, distingue entre derecha e izquierda… Su vocabulario y expresiones son cada vez más amplias y complejas.

-Desarrollo del lenguaje en niños de seis años

La gramática comienza a perfeccionarse cada vez más en oraciones, y también en las conversaciones. Puede dominar los días de la semana, incluso los meses, contar historias compuestas de hasta cuatro y cinco partes ¡Tenemos a un/a excelente conversador/a con quien disfrutar intercambiándonos historias y experiencias de nuestro día a día!

"La imagen fotográfica impresiona la película en la oscuridad y el proceso de revelado también se efectúa en la oscuridad; en las mismas condiciones se efectúa el proceso de fijación; seguidamente, puede salir a la luz y entonces es inalterable.

Algo parecido ocurre con el mecanismo psíquico del lenguaje del niño: empieza a actuar en la profunda oscuridad del inconsciente, allí se revela y se fija, y luego se muestra abiertamente. Existe algún mecanismo que permite que se verifique la realización del lenguaje".

Maria Montessori

A continuación, proponemos algunas sugerencias para la estimulación del habla y el lenguaje y que hemos clasificado por etapas desde los seis meses en adelante y hasta los seis añitos.


Edad

Actividades

6 a 12 meses

- Responder a sus balbuceos.

- Hablarle frecuentemente.

- Leer cuentos todos los días.

- Utilizar un lenguaje simple y concreto.

- Recitar rimas infantiles y cantar o tararear melodías.

- Enseñar nombres de objetos de su vida y fotos de personas familiares.

 

1 año

- A todo lo anterior añadimos estimular con juegos de imitación.

- Evitar presionar al bebé para que responda a un estímulo.

- Estimular sus pequeños esfuerzos al producir nuevas palabras.

 

 

 

1 año y medio

- Hablar despacio con palabras claras y sencillas.

- Leer frecuentemente.

- Proporcionar experiencias para estimular el habla y desarrollar el lenguaje (caminar, ir de compras, sembrar, ir al campo… y describir todas las acciones).

- Imitar e identificar sonidos con el niño tales como el ladrido de un perro, el canto de un pájaro, una sirena de policía…

- Describir lo que el niño hace, siente y escucha.

- Hacer de la experiencia de hablar y escuchar una actividad divertida.

 

 

2 años

- Repetir nuevas palabras con frecuencia.

- Leer cuentos con dibujos sencillos, colores y describir las escenas.

- Estimular la escucha y seguir instrucciones al realizar juegos: “lanza la pelota”

- Escuchar música con él/ella.

- Evitar decir “no te entiendo” cuando está hablando.

- Hacerle preguntas para estimular su habla, lenguaje y pensamiento.

 

 

2 años y medio

- Permitir al pequeño que responda a preguntas simples.

- Describir lo que estás haciendo, planeando o pensando.

- Exponerle a experiencias nuevas, y describirlas antes, durante y después.

- Formular preguntas para estimular su lenguaje y pensamiento.

- Extender las expresiones del niño. Por ejemplo si dice “quiero más zumo”             mientras lo servimos decimos: “Jana quiere beber más zumo de piña”.

- Introducir vocabulario nuevo de manera regular.

3 años

- Extender la conversación y utilizar palabras nuevas en la misma.

- Enseñar relaciones entre palabras, objetos e ideas.

- Ayudar al niño a contar cuentos usando libros y dibujos.

- Leer cuentos largos.

4 años

- Ayudar a clasificar objetos y cosas, explicando el por qué de la categoría.

- Leer historias cada vez más largas.

- Crear y contar cuentos juntos.

5 años

- Invitarle a usar su lenguaje para expresar sus sentimientos, ideas, sueños…

- Proporcionarle oportunidades de aprender canciones, rimas o versos.

- Leer cuentos largos.

- Hablar con el niño de temas variados sin utilizar términos o formas infantiles.

6 años

- Pedir al pequeño que lea cuentos (si ya puede hacerlo).

- Ayudar al niño a escribir su propio libro de cuentos a partir de dibujos.

- Pedir que interprete diversos cuentos o juegos.

- Dar al niño tareas que impliquen recordar una lista de instrucciones.

- Permitir que el pequeño participe en discusiones que involucren la toma de decisiones como por ejemplo reuniones familiares.


Es probable que podamos sentirnos a menudo confundidos sobre el camino a seguir, dejándonos guiar por consejos y experiencias ajenas, que pueden generarnos hasta inseguridad ¿Lo estaré haciendo bien?Como mamás, papás y educadores, debemos comprender que nuestros pequeños y pequeñas necesitan que seamos capaces de ver la riqueza que existe en cada uno de ellos, para acompañarles en su desarrollo, respetando sus ritmos y permitiéndoles crecer sanos y felices.

Vivimos en la sociedad de la inmediatez en la que lamentablemente, la tendencia actual, es la de cada vez ir más rápido: estimular, acelerar, adelantar, saltar etapas… Contrarios al desarrollo natural del niño, lo tratamos como si fuesen una máquina vacía que se llena gracias a nuestras propuestas (las del adulto), olvidando a menudo que es un ser humano independiente con sus gustos, intereses y preferencias ¡Ya desde el vientre materno!

Con todo ello quiero acabar este artículo concluyendo que no existe una fórmula específica para criar a nuestros pequeños, y las franjas de desarrollo que hemos reseñado son generales, pero nunca, aplicables a todos. Cada hijo, cada hija, es único y extraordinario; así es posible comprender cómo entre hermanos, tampoco tendrán los mismos gustos ni intereses, ni tampoco las mismas respuestas a los estímulos del ambiente.

Por eso lo más importante en cualquiera de los periodos sensitivos que analizaremos en el blog, es acompañar desde una actitud de apertura, calma, alegría y aceptación. Será la observación la que nos permitirá identificar cuándo llega el momento en el que nuestro pequeño o pequeña está preparado para afrontar una nueva etapa ¡Disfruta la infancia!

Carla Peña

Periodista. Guía Montessori. Educadora de familias certificada en Disciplina Positiva.

Fundadora de earlychildfood.com.

Montessori en su preciosa escuela.

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