Juegos de Mesa Cooperativos
En Jugaia nos encantan los juegos de mesa cooperativos, son la esencia de nuestra propuesta. Juegos que proponen una manera de jugar diferente a niños y niñas, juegos inclusivos que nos enseñan que a través de la colaboración se alcanzan metas más altas que nos benefician a tod@s. Nadie pierde, todos ganamos.
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- Edad: de 1 a 3 años
¿Qué son los juegos de mesa cooperativos?
Los juegos cooperativos o colaborativos son juegos de mesa en los que jugamos en equipo para alcanzar un reto o un objetivo de forma conjunta. Se trata de una modalidad de juego que tiene grandes beneficios con respecto a los juegos tradicionales competitivos. Y es que a través de los juegos de mesa cooperativos podemos interiorizar grandes habilidades sociales para la vida.
Observemos que a nadie le gusta perder. Tradicionalmente nos enfrentamos a las situaciones con la mentalidad de ganar-perder. Y muchas veces ni tan siquiera somos conscientes de ello. Muchos crecimos en hogares en los que se nos comparaba con un hermano o hermana; en el colegio se nos califica comparativamente. Si tengo un sobresaliente, alguien tiene un bien... Vivimos en una sociedad “intoxicada” de ganar-perder y eso afecta a niñas y niños: concursos, deportes, elecciones, oposiciones, juicios... Y esto muchas veces se traslada a la vida familiar. Por eso nos encantan los juegos de mesa cooperativos, porque hoy en día y, a pesar de las pantallas, es una propuesta de juego fantástica para disfrutar del tiempo en familia.
¿Qué beneficios tienen los juegos de mesa cooperativos?
Todos los juegos de mesa tienen beneficios para niños y niñas; el primero y más importante –disfrutar del juego en familia o con amigos–. Luego, nos enseñan a respetar el turno de juego, y con instrucciones más o menos complejas según la edad, podemos desarrollar al mismo tiempo y según la temática, habilidades de concentración, memoria y resolución de problemas.
Ahora, los juegos de mesa cooperativos, al tratarse de un juego de trabajo en equipo, tienen beneficios adicionales para niñas y niños como son:
- Más relajados: La presión por ganar o perder se sustituye por alcanzar un reto o beneficio común. El juego es un juego de verdad: ¡divertido!
- Son incluyentes: Dado que el logro es compartido, jugadores distintos conviven en el mismo equipo; desde edades, gustos, a intereses diferentes, en los juegos de mesa cooperativos ¡todos son bienvenidos!
- Fomentan la comunicación: Para tomar decisiones conjuntas, necesitaremos hablar entre nosotros y buscar soluciones hasta lograr el objetivo común. En este sentido los juegos cooperativos nos ayudan a trabajar la escucha activa, cómo y de la mano generar ideas que nos ayuden a resolver problemas, y desde el respeto mutuo. Aprenderemos además a preocuparnos por los demás, y en definitiva a cooperar que lleva con respecto a colaborar, un plus de generosidad tan importante en la sociedad actual.
- Desarrollan la empatía y la pertenencia al grupo, aspectos muy importantes en la infancia para fortalecer la autoestima. Pensad que es el grupo el que consigue el objetivo, y no la persona de manera individual.
¿Cómo son y desde qué edad?
Hay juegos cooperativos desde los dos años y medio en adelante; a partir de ahí, la complejidad del juego de mesa va en aumento y debemos adaptarla a la edad de nuestras niñas y niños. Así por ejemplo, a medida que crecen, las reglas se sofistican. Jugamos con personajes diferentes, con una misión compartida, a veces será un logro; podemos encontrarnos con un puente que se derrumba y en equipo debemos hallar la manera atravesarlo o evitarlo; otras podemos toparnos con un fantasma que nos quiere robar… Os compartimos algunos de nuestros juegos de mesa cooperativos favoritos a continuación:
Mi primer frutal es un clásico de los juegos cooperativos. A través de este juego de mesa tenemos que recolectar en equipo las frutas de los árboles frutales antes de que el cuervo llegue al jardín y se los coma. Es idóneo para iniciarnos en los juegos de mesa cooperativos con los más pequeños de la casa.
La temática ecológica y rural de In the Garden, además de la calidez de sus ilustraciones, hace que esté también entre nuestros juegos de mesa cooperativos favoritos. En este juego de mesa tenemos que plantar un hermoso jardín, antes de que llegue el invierno; primero comenzaremos por las semillas y debemos ir avanzando hasta que se conviertan en árboles de la mano del azar, pues en cada turno de juego, una ruleta determina si podemos avanzar, plantar si el sol se pone de nuestra parte, o si aparecen los nubarrones… Este es un juego cooperativo un poco más complejo, para niñas y niños a partir de 5 años.
Seguimos avanzando por edad, y llegamos a otro de nuestros juegos de mesa cooperativos favoritos como es La isla prohibida, a través del cual un grupo de aventureros debe trabajar en equipo para recuperar distintos tesoros. Para ello, colaboran en la toma de decisiones, aprovechando al máximo cada una de las habilidades de los diferentes protagonistas y roles especiales. ¡La diversión está asegurada! En este caso, la edad recomendada es en torno a los 10 años.
¿A qué edad empezar a jugar con juegos de mesa cooperativos?
Podemos empezar a jugar con juegos de mesa cooperativos o de cooperación desde muy temprana edad, alrededor de los dos añitos y medio y en adelante. Al principio nuestro cometido como adultos es el de iniciar a niños y niñas en el juego, introducir las reglas, los turnos… Es muy importante respetar el momento en el que se encuentran y sobre todo que se diviertan. En los primeros juegos de trabajo en equipo no tenemos que estresarnos si no juegan como esperábamos. Se trata de que se familiaricen con la mecánica. Y ya luego, a medida que crezcan, aumentaremos la variedad y complejidad de los juegos cooperativos.
¿Qué tener en cuenta al comprar un juego cooperativo?
Lo primero y más importante, que el juego de mesa cooperativo escogido sea adecuado a la edad de la niña/niño que vaya a jugar con él. Luego, es interesante que observemos sus gustos para elegir temáticas que ayuden a despertar el interés. Hay juegos de mesa cooperativos que permiten variantes de nivel y complejidad, y esto es muy interesante también tenerlo en cuenta en el caso de querer compartir tiempos de juegos entre hermanos y hermanas con edades diferentes.
Jugar es un impulso que nos empuja desde pequeñitos a observar, descubrir, manipular e interpretar el mundo que nos rodea. Ahora ¿Cuánto tiempo le dedicamos al juego en nuestros hogares?
A finales de 2018, el periódico La Vanguardia publicaba un estudio que recogía que el 60% de los padres no juega con sus hijos ni dos horas a la semana. El documento señalaba que seis de cada diez personas no dedicaban ni dos horas a la semana a jugar, a pesar de que tres de cada cuatro admitía lo importante que es y hasta lo consideraban un buen plan. Pero no lo hacen... Y jugar en familia no solo tiene beneficios para nuestros pequeños ¡también para nosotros! Los aprendizajes más importantes de la vida se hacen jugando. Jugar en familia mejora el dominio de las emociones, reduce el estrés y hasta nos ayuda a ganar vitalidad y flexibilidad mental. Y una excelente propuesta son sin duda los juegos de mesa cooperativos ¡A jugar!