Seis preciosas casitas de madera de formas y tamaños diferentes acompañadas de 6 nins. Todos ellos pintados con los bonitos colores del arco iris :)
Al no tener cara ni género ni vestimenta, los nins pueden transformarse en cualquier momento en lo que el niño quiera que sean. Igual que las casitas, no son nada definido, nada concreto: puede ser una casita, un barrio, un hospital, un parque de bomberos, o incluso convertirse en coches, botes de pintura o un bosque de enanitos. Aquí sí se da realmente el juego simbólico, que nace cuando los niños recrean algo distinto sobre un material.
Nos gusta este juego de casitas y nins Grapat porque, al incorporarlo en clase o en casa, evitamos la sobreestimulación a la que a veces están sometidos los niños debido a las luces y los sonidos de otros juguetes. Cada pieza es única, pintada a mano, y acepta la imperfección de la madera como parte de su valor.