¿Te fascina el hombre del tiempo? ¿Te gustaría tomar tus propias mediciones y contrastarlas con lo que dice un meteorólogo profesional? En esta estación para uso doméstico tienes un anemómetro (para medir el viento y la dirección), un termómetro y un pluviómetro.
Con esta pequeña estación, los jóvenes investigadores de la casa podrán observar y aprender cómo funciona la predicción meteorológica: medir la velocidad y dirección del viento, registrar la temperatura y controlar cuánta lluvia ha caído. Con estos datos, hasta podrán aventurarse a hacer sus propios pronósticos sencillos y compararlos con los del meteorólogo de la tele.
Nos gusta esta estación meteorológica para niños porque es un regalo original para quienes se sienten fascinados por el tiempo y los fenómenos atmosféricos. Es una manera estupenda de acercar la ciencia a la vida cotidiana, fomentando la observación, la curiosidad y el pensamiento científico desde casa.