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Niñas, niños y pantallas

Publicado : 02/08/2021 10:16:26
Categorías : Sobre Jugaia

El ser humano lleva miles de años viviendo sobre la faz de la tierra, y en apenas cincuenta años, un invento se ha adueñado de nuestras vidas: las pantallas.

Y es que desde que los primeros televisores empezaron a instalarse en los hogares, las pantallas no han parado de multiplicarse y de acaparar nuestra atención, hasta el punto de que nos hemos convertido en una sociedad tecnológica y digitalizada.

Sociedad digital

No hay momento del día en el que no haya una pantalla interviniendo. Despertamos con una alarma en el móvil, nos comunicamos con el teléfono, estamos enganchados a las redes sociales, miramos series y películas en la televisión, trabajamos con el ordenador, los niños aprenden en el colegio con pantallas, y en casa juegan con videoconsolas o tablets.

De hecho, las últimas generaciones ya se consideran 100% digitales: podríamos decir que nacen con un móvil bajo el brazo. Esto hace unos años era impensable. Pero ¿Cómo afecta esto a nuestras niñas y niños? ¿Es buena esta sobreexposición a las pantallas?

El debate está servido, y la respuesta general, sin concretar detalles, es que esta sobreexposición no es buena. Pero es un no complejo, porque dependiendo de las circunstancias, la edad y el contexto de cada persona, las pantallas podrán perjudicarle o beneficiarle en según qué manera. Lo que sí que está claro es que un abuso de los aparatos electrónicos es perjudicial para todas las personas, especialmente para los niños.

¿Cuánto tiempo debería ver la pantalla un niño o niña según su edad?

Sabemos que, con el ritmo de vida actual, a veces es difícil no recurrir a las pantallas en un apuro: calmar un berrinche en el coche, entretener mientras se prepara la cena, distraer al niño en el momento del baño… Es normal, todos lo hacemos. Pero hoy queremos recordar la importancia de racionalizar el uso de las pantallas en la medida de lo posible, teniendo en cuenta, varios factores. Por ejemplo, varios estudios, entre ellos uno de la Academia Americana de Pediatría, recomiendan un tiempo de uso específico de las pantallas según la edad de cada niño o niña.

Bebés de 0 a 2 años

 

Bebé sonriente

Los expertos lo tienen claro, y todos coinciden en lo mismo: hay que intentar que, durante esta etapa, los bebés estén lo más alejados posibles de la tecnología. Y es que, citando a L'Ecuyer "las pantallas estridentes turban el único aprendizaje sostenible que existe en el niño: el de descubrir por sí mismo y a su ritmo el mundo por primera vez".

Los primeros años de vida son muy importantes para el desarrollo del bebé, por lo que es mejor que descubran el mundo explorando y experimentando con sus propios sentidos que a través de una pantalla.

Como dice a la asociación americana de psicología, hay que intentar evitar totalmente el uso de pantallas por lo menos hasta los 18 meses de vida del bebé.

Niñas y niños de 2 a 6 años

 

Niño con tablet

En este periodo, hay expertos que siguen aconsejando "prohibir" las pantallas a los menores de 6 años, como el neuropsicólogo Álvaro Bilbao, que afirma que "los niños deben pasar los primeros seis años sin tecnología".

Otros, en cambio, son un poco más flexibles, y creen que en esta etapa puede empezarse a introducir el uso de las pantallas. Por ejemplo, la Academia Americana de Pediatría recomienda un máximo de entre media hora y una hora al día y, siempre que sea posible, que el contenido sea educativo: vídeos, juegos, aplicaciones didácticas…

Pese a la diversidad de opiniones, todos los expertos coinciden en que el tiempo ante las pantallas en esta etapa debe ser muy limitado, ya que si nos excedemos en el uso de las tecnologías, puede haber consecuencias negativas para los niños. De hecho, hay varios estudios que lo corroboran, como este de la psicóloga Sheri Madigan en el que demuestra que demasiado tiempo delante de las pantallas provoca un peor desarrollo de las niñas y niños.

Niñas y niños de 7 a 12 años

 

Niña tablet

En esta etapa de los 7 a los 12 años, la niña o el niño empieza a hacerse mayor y a entrar en la preadolescencia. Con ella, vienen nuevos intereses e inquietudes. Ya no se conformará con los vídeos educativos y las aplicaciones sencillas de juego, sino que querrá buscar su propio contenido, algo que encaje más con sus gustos. Por eso, es importante que, durante el uso de las pantallas, exista el soporte y la supervisión de un adulto.

Eso sí, es recomendable que la exposición a las pantallas sea máximo de una hora al día para evitar consecuencias negativas, ya que, según afirma un estudio reciente de la Universidad de Ottawa, "más de dos horas de tiempo recreativo con pantallas se asocian con un peor desarrollo cognitivo en los niños".

Niñas y niños de 12 a 15 años

 

Adolescentes móvil

 En plena adolescencia, es difícil controlar el uso de las tecnologías que hacen los jóvenes. Además de querer estar interactuando cibernéticamente todo el día con sus amigos, aparecen las redes sociales y se abre un mundo nuevo, completamente diferente. Si fuese por ellos, estarían todo el día con el móvil. Pero creemos que mediante el diálogo podemos llegar a un acuerdo y pactar las horas de uso. Los expertos recomiendan una hora y media máxima al día, y es que, como afirma Laura Simón-Montañés en un estudio de la Universidad de Zaragoza, demasiado tiempo ante las pantallas tiene sus consecuencias negativas"El excesivo uso de tiempo delante de las pantallas perjudica la calidad del sueño, puede provocar estrés, ansiedad, sobrepeso y obesidad y reducir las interacciones sociales de los adolescentes. A la larga, afecta al rendimiento académico”.

Jóvenes de más de 16 años

 Chicas pantallas

Los adolescentes de hoy en día no han vivido la transición de lo analógico a lo digital que han conocido generaciones. Son la generación Z, una generación digital. Y esto tiene sus consecuencias. Citando a Jean M. Twenge en su libro iGen: “Los niños superconectados de hoy están creciendo menos rebeldes, más tolerantes, menos felices y completamente desprevenidos para la edad adulta".

Otros estudios, como este de Monitoring Future, demuestran que "la autoestima de los adolescentes disminuyó drásticamente con la llegada de los Smartphones". Y es que muchos jóvenes que abusan de las pantallas se aíslan de la realidad, dejando de relacionarse cara a cara, y de realizar actividades tan beneficiosas como quedar con los amigos, pasear por la naturaleza, estar con la familia... Todo por priorizar el tiempo conectados.

Por eso, en este periodo complicado de la adolescencia, se recomienda un uso máximo de las pantallas de 2 horas, intentar retirarlas de los espacios de estudio y de descanso, y promover otras actividades sin tecnología. Y este consejo no es sólo para los jóvenes, sino también para nosotros. Porque como adultos, si queremos ser un ejemplo a seguir para ellos, no podemos estar todo el día conectados a la pantalla.

¿Por qué dicen los expertos que las pantallas son perjudiciales para los niños?

Ya sabéis que en Jugaia no somos muy simpatizantes de las pantallas y los niños, cuanto menos las utilicen, mejor. Eso no quiere decir que queramos demonizar este recurso, pero creemos que es importante ser conscientes de los aspectos negativos que conlleva su uso.

 Efectos negativos pantallas

Momentos en los que definitivamente no deberíamos utilizar pantallas

Sabemos que restringir el uso de las pantallas es algo complicado. Depende mucho de la edad del niño, de las circunstancias, del entorno... ¡Cada persona es un mundo!

Igualmente, creemos que estos pequeños consejos pueden ser de gran ayuda para empezar a limitar el uso de las tecnologías en la medida de lo posible. ¡A nosotras nos resultan muy útiles!

Y es que, según los expertos, hay momentos en el día a día en los que no deberíamos utilizar las pantallas, como por ejemplo:

  • Antes de ir a dormir. Es mucho mejor conciliar el sueño leyendo un cuento con una luz tenue.

  • A la hora de comer. El momento alrededor de la mesa es ideal para compartir cómo ha ido el día y pasar un buen rato en familia.

  • Mientras se hacen tareas específicas. Hay que dejar las pantallas de lado y centrarnos en la tarea que estamos realizando.

  • En la escuela. Es un espacio en el que aprender, socializarse, explorar… ¡No necesitamos las pantallas para ello!

  • En la calle. El exterior es un espacio idóneo para disfrutar de los pequeños detalles que nos rodean, no para ir con la cabeza agachada mirando el móvil. Además, ¡hay que estar atentas!

  • En el coche. Es cierto que a veces los viajes largos se hacen pesados, y recurrimos a las pantallas para entretener a los niños. Pero en trayectos más cortos, podemos probar con cuentos, muñecos o algún juego sencillo para que se diviertan.

  • Lo ideal sería reservar un momento específico para el uso de las tecnologías, para que no solapen e interfieran en nuestras actividades diarias.

 

¿Qué alternativas de entretenimiento a las pantallas tenemos?

Hoy en día, las pantallas son un recurso fácil para entretenernos de manera rápida y sin muchas complicaciones: tan sólo hay que encender el aparato, y él se encarga de decirte lo que tienes que hacer para dejar de aburrirte.

 Como ya hemos dicho anteriormente, no estamos demonizando las pantallas. Son un recurso más, un posible entretenimiento. Y está muy bien para un ratito, pero no debemos abusar de ellas.

Por eso, desde Jugaia os traemos un montón de pasatiempos alternativos:

Juegos de mesa

Juegos de mesa

Los juegos de mesa son un recurso ideal para entretenerse y divertirse en familia. Están pensados para aprender a jugar en equipo, a ganar y a perder, a cooperar… Hay de muchísimas temáticas y dificultad, para adaptarse a todos los gustos y edades. En Jugaia puedes encontrar una gran variedad de juegos de mesa para elegir. ¡Seguro que encuentras el que más te guste!

Cuentos y libros

Niño leyendo cuento

Muchas veces, un libro bien seleccionado puede convertirse en la mejor compañía. Y es que, desde bien pequeñitos, nos encanta perdernos entre las páginas y dejar volar la imaginación entre historias fantásticas y personajes variopintos.

Por eso, una de las mejores maneras para entretenerse desde tiempos inmemoriales es leer: antes de dormir, en el trayecto de coche, después de comer… Los cuentos y los libros nos proporcionan un momento mágico de relax y tranquilidad para disfrutar y viajar a otra realidad.

Manualidades

 Manualidades

A todas nos encanta hacer manualidades y crear con nuestras manos. Y es que experimentar con diferentes texturas y colores ¡es genial! Podemos pintar con los dedos, colorear un cuadro, hacer algún objeto con material reciclado, jugar con barro, dibujar, hacer mandalas con texturas… Hay un montón de tipos de manualidades, así que seguro que encuentras una que te guste. ¡No hay excusa que valga!

Excursiones a la naturaleza

 Excursión a la naturaleza

El contacto con el exterior es una de las cosas más importantes para las personas. Y es que conectar con la naturaleza es una experiencia única, que estimula todos nuestros sentidos. La luz del sol, el olor de las flores, los coloridos animalitos, la textura de los árboles… Salir a dar un paseo por la montaña puede ser una buena opción para entretenerse. Y si la tienes lejos de casa, ¡no pasa nada! También puedes ir a algún parque, o incluso recorrer las calles de tu ciudad y descubrir nuevos rincones.

Socializar y relacionarse

 Socializar y relacionarse

Una buena conversación, un juego sin juguetes, un paseo en compañía… No siempre necesitamos cosas materiales para divertirnos y entretenernos. Interactuar con otras personas es un buen pasatiempo, con el que además podemos aprender un montón de cosas nuevas.

Aprender a estar aburridos

 Aburrimiento

No siempre hay que tener una alternativa para entretenernos. Y es que no tener “nada que hacer” es muy importante, porque son en los momentos en los que baja la sobreestimulación en los que el niño o la niña tiene tiempo para pensar y encontrar sus propias alternativas. Sin estos momentos de “parón”, no hay iniciativa de juego, no hay creatividad.

Pantallas

En definitiva, el uso de las pantallas es un recurso que tenemos que utilizar con mucho cuidado, controlando las horas de exposición y el material consumido, e intentar que los momentos de interacción con las pantallas sean lo más educativos posibles.

No tienes que deshacerte de los cacharritos electrónicos, pero sí que es cierto que debes darles un uso responsable, y recurrir a ellos como algo ocasional, no como hábito. También es importante concretar cuándo se utilizan pantallas, y encontrar alternativas de entretenimiento para esos momentos en los que niñas y niños no saben qué hacer.

En Jugaia hemos querido hacerte un recopilatorio de las opciones que más nos gustan, ¿con cuál os quedáis?

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2 comentarios

Chely Huerta


04/08/2021 17:03:21

Muy interesante. Yo por supuesto, me quedo con la parte de que los niños, lean, jueguen, socialicen, aire puro, naturaleza...... Las pantallas, para aprender. Y todo a su tiempo. Gracias por este maravilloso trabajo.

Pepe


04/08/2021 15:25:36

Como siempre, muy interesante el contenido.